Mandala Jung
53ea7344a6f42a2f6a3662b3_CarlJungAnalitica.jpg

Psicología Analítica

La Psicología Analítica Junguiana desarrollada por el psiquiatra y psicólogo suizo Carl Gustav Jung (1875-1961) en los comienzos del siglo veinte, es una de las escuelas terapéuticas psicodinámicas más importantes de la psicología. Adelantado a su época, es aún hoy en día un autor desconocido en muchos ambientes psicológicos y psicoterapéuticos.

En sus inicios Jung fue el aportador de importantes aspectos para el desarrollo de la Psiquiatría, Psicología y Psicoanálisis, introduciendo importantes aportaciones diagnósticas, el experimento de la Asociación, la Teoría del Complejo y el carácter Científico-Experimental (Quiroga, 2003). Si bien Carl Jung compartió estos comienzos con Sigmund Freud, siendo una gran promesa para el Psicoanálisis y su “Príncipe Heredero”, pronto comenzó a elaborar sus propios desarrollos que lo apartaron del maestro de Viena.

53ea73f3cf6ba7c144ec43be_redbook.jpg
53e545868fe341c348ee6baa_image003.jpg

Ulrich Hoerni expone: “En el año 1913, en un punto de inflexión en su vida, Jung comenzó a realizar un experimento consigo mismo que duró hasta 1930 y que luego fue conocido como “Confrontación con lo inconsciente”. Era el desarrollo de una “técnica para llegar al fondo de los procesos internos”, “traducir emociones en imágenes”, “comprender fantasías que (lo) movilizaban subterráneamente”. Más tarde denominó a este método “imaginación activa”. Jung registró sus fantasías primero en sus libros (de anotaciones) Negros. Más tarde reelaboró los registros, los completó con reflexiones y finalmente los transfirió caligráficamente y junto con ilustraciones a un libro encuadernado titulado LIBER NOVUS” (Jung, 2012).

53eba8caf90240c2448f7548_image017.png

Este libro es también conocido como “EL LIBRO ROJO”, cuya existencia fue conocida desde 1962, pero que permaneció alejado del alcance del público hasta inicios del Siglo XXI. En esta obra Jung expone con detalle su experiencia de auto-análisis y propio proceso de individuación a través de reflexiones, anotaciones e ilustraciones sorprendentes. Al respecto de este periodo expondrá Jung: 

Los años en los que seguí a mis imágenes internas fueron la época más importante de mi vida y en la que se decidió todo lo esencial. Comenzó en aquel entonces y los detalles posteriores fueron sólo agregados y aclaraciones. Toda mi actividad posterior consistió en elaborar lo que había irrumpido en aquellos años desde lo inconsciente y que en primer momento me desbordó. Era la materia originaria para una obra de vida. Todo lo que vino, posteriormente fue mera clasificación externa, la elaboración científica, su integración en la vida. Pero el comienzo numinoso, que todo lo contenía ya estaba allí” (Jung, 1957).

El alejamiento histórico entre Jung y Freud, dado quizás por sobre todo por la diferencia en la visión paradigmática de cada uno de ellos, le permitió a Jung, luego de unos años de incertidumbre, sustentar las bases que dieron formato final a su propia visión en una etapa de madurez comprendida entre 1928-1946, periodo en el cuál a través de visiones y sueños predijo la Gran Crisis que azotaría Europa durante los próximos años de la ascensión del Fascismo y la 2da Guerra Mundial.

53ebac05a6f42a2f6a367359_image020.jpg

La Psicología Analítica Junguiana alcanza su madurez junto a su autor entre la época de 1946-1961. Su enfoque gira en torno a diversos conceptos e ideas propios desarrollados desde las investigaciones, práctica clínica y propia experiencia vital de Jung, siendo algunos de los más importantes:

  • Complejo
  • Arquetipo
  • Inconsciente Colectivo
  • Ego
  • Sombra
  • Ánima / Ánimus
  • Individuación
  • Sí-mismo
  • Función Trascendente
  • Inconsciente Colectivo

Jung amplió la mirada clásica del Psicoanálisis basado en una visión intra-psíquica, limitada principalmente a los instintos sexuales y agresivos, hacia contenidos de carácter simbólico compartidos entre diversos individuos; prestó por esto especial atención al estudio, análisis y conocimiento de los aspectos simbólicos colectivos de los mitos, el folclore y otras expresiones culturales de los pueblos, como vías de acceso al inconsciente y estudio de la psique: “Jung vio algo mucho más sugerente en el descubrimiento de Freud: la idea de que todos los antiguos mitos siguen vivos en nuestro interior” (Robertson, 2002) 

Jung permite comprender los fenómenos de lo inconsciente no sólo como efectos del desarrollo personal o desde dinámicas intra-psíquicas, sino también con su carácter supra-personal o colectivo, permitiendo entender la semejanza que poseemos todos los seres humanos en un trasfondo ancestral desde donde surgen importantes aspectos de la personalidad individual.

A esto le llamó Inconsciente Colectivo y designa el estrato más profundo de la psique, el cuál no se origina en la experiencia y la adquisición personal, sino que es innato. El nacer con un inconsciente colectivo, diferencia esta visión de la freudiana desde su concepción, y nos ayuda a observar las posibilidades del desarrollo humano, desde las ideas estructurantes hasta las intuiciones más sorpresivas.

El Análisis de los mitos, de los cuentos, de los sueños y de los símbolos es una vía para el descubrimiento y desarrollo de aspectos personales, de gran relevancia para la psicoterapia, del cual toda persona puede beneficiarse, independientemente de su orientación terapéutica.

Jung se opone al reduccionismo materialista y sexualista de Freud, a su mirada causalista y determinista de las pulsiones y destaca las fuerzas inherentes que tienen todos los seres humanos hacia su superación, realización, equilibrio y despliegue personal, yendo mucho más allá de la capacidad de amar y trabajar como sinónimos de salud mental, a plantear la integración del ser, la búsqueda de la propia identidad y  la reunión con lo sagrado y trascendente: “Una meta espiritual que trasciende el mero ser humano natural y su existencia mundana, es el requisito indispensable de la salud psíquica” (Jung).

Al referirnos a la integración del ser Jung destaca los aspectos energéticos del psiquismo y las variaciones de los principios polares y de autorregulación nos adentran en una mirada terapéutica particular que Jung estableció como una dialéctica entre dos aspectos complementarios del ser humano que se nutren mutuamente en sus desarrollos psíquicos y espirituales.

53ebc8ed9177da417034692c_image024.jpg

Carl Jung es uno de los pocos psicoterapeutas preocupados por la búsqueda de la propia identidad profunda, no aquella basada en los roles sociales, sino la que responde a la verdadera identidad existencial, que él denominó “Si mismo”. El objetivo final del Desarrollo de la Personalidad no es la Socialización, sino más bien la Individuación. Para Jung “No somos individuos que nos relacionamos, somos relaciones que nos individualizamos”. Plantea para ello una teoría constituida por cuatro etapas de desarrollo muy bien descritas y que se encuentran presentes en los diversos mitos e historias de la humanidad.

Todas las grandes tradiciones espirituales, los relatos mitológicos y heroicos plantean esta búsqueda de la propia identidad y realización del Sentido de la Vida. El Mito del Héroe es una historia fabulosa y universal, presente en todas las culturas humanas. Este mito corresponde al proceso de individuación que conlleva al desarrollo y logro del sí-mismo. Jung creía que es el proceso que toda persona debe realizar durante la segunda etapa de la vida: “El héroe representa el sí-mismo inconsciente del hombre” (Jung). El Analista Junguiano Stephen Campbell estudió diversos mitos históricos y desarrolló un proceso correspondiente al “Proceso de Individuación” que denominó “El Viaje del Héroe”.

Según Jung, pasamos la primera mitad de nuestras vidas desarrollando un ego saludable, para que podamos funcionar de manera satisfactoria en el mundo exterior. Una vez conseguido esto, y sólo si lo hemos logrado, podremos alejarnos del mundo para encontrar nuestro yo más profundo. La Individuación requiere que pasemos por ambos estadios satisfactoriamente. Hasta que no nos hayamos enfrentando con éxito con los aspectos concretos del mundo material y social, no podremos esperar encontrar el lado más profundo y espiritual de nuestra personalidad.

El hombre común va hacia la sociedad y en ese ir olvida su ser más original y profundo: “todos nacemos originales y morimos copias”. La correlación del proceso de individuación es coherente con las teorías existencialistas de autores como Martin Heidegger, Ludwig Binswanger o Viktor Frankl. El fin del desarrollo de la personalidad sería para estos autores existencialistas el desarrollo de un “Estado de cuidado del ser (Sorge)” o “Autenticidad” (Heidegger) que implicaría la aceptación de la muerte como posibilidad y la valoración del tiempo que nos es dado de manera responsable, saliendo de una existencia alienada e inauténtica, en lo cual el Ser se funde en la masa o lo impersonal. Binswanger concibe este desarrollo como “Despliegue del Ser-en-el-mundo” y completa la idea de “Cuidado del Ser” de Heidegger como “Cuidado-del-nosotros”. Para Frankl, al igual que para Jung, el verdadero fin de la Psicoterapia es la búsqueda y realización del Sentido de la Vida y la Trascendencia.

Jung fue el primero en reconocer que la neurosis era “el llanto de un alma que no había podido encontrar el sentido de su vida”. También expresó que “el péndulo de la mente humana oscila entre el sentido y el sinsentido no entre lo bueno y lo malo”. Viktor Frankl, creador del Análisis Existencial y Logoterapia, cuya investigación se centró en gran parte en esta temática reconoció la inquietud pionera de Carl Jung por la pregunta sobre el Sentido de la Vida y su correlación con la salud mental.

Este proceso implica realizar diversos aspectos, que inician siempre con la exploración y reconocimiento de los propios aspectos ocultos e inconscientes, representados en el arquetipo de la Sombra: “Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad”. El proceso de desarrollo espiritual y existencial, implica a travesar un proceso profundo de conocimiento, desarrollo e integración psicológica.

Otro aspecto relevante de la investigación Junguiana nos transporta a la psicología de la religión, no sólo como dogma, sino también en su etimología originaria como símbolo fundante y como capacidad de búsqueda y reunión con lo Trascedente. Según Jung: “Sólo es posible quitarle al Ser Humano sus dioses, dándole otros”. Jung defendió la Religiosidad como una función y expresión auténtica y originaria del alma humana, frente a la idea Freudiana que le atribuía el carácter de sublimación. En la puerta de su casa de Bollingen, se leía la frase en latín: “Tanto si se le invoca como si no, Dios estará presente”.

Por Religión, Jung entiende la observación, consideración concienzuda y experiencia de lo Numinoso, concepto creado por Rudolf Otto, que tiene gran importancia en su teoría. Lo Numinoso se refiere a lo trascendente y lo sagrado, capaz de transformar la consciencia y por ende al sujeto. La religión para Jung, no se limita a un credo particular, una confesión o un conjunto de creencias, rituales y prácticas, sino que responde básicamente a una experiencia interna del individuo, la cual está revestida principalmente de componentes afectivos. Jung estudió con mucha profundidad la experiencia de los santos, los rituales religiosos de las diversas culturas y las grandes religiones de la humanidad.

Jung no se limitó a Occidente, fue también uno de los más grandes estudiosos e integradores de la Filosofía y Religiones de Oriente. Estudió las grandes tradiciones como el Budismo Zen, el Yoga, el Taoísmo, el I-Ching y la Kabbalah, entre otros. Realizó estudios sobre la simbología de la alquimia, que representaba el proceso de transformación psicológica y desarrollo espiritual de lo humano, en los que Jung fundamentó gran parte de sus teorías y últimos desarrollos. En palabras de Jean-Jacques Antier: “Tras constatar que en Occidente los seres humanos están peligrosamente separados de su esfera inconsciente, lo que ha provocado un estado endémico de disociación, eligió una tarea ambiciosa. Primero, comprender y profundizar su experiencia numinosa, resultado de su encuentro con el inconsciente. A continuación, descubrir la prefiguración histórica de sus experiencias y sus raíces, lo que denominó el inconsciente colectivo. De ahí sus investigaciones, esa enorme documentación que acumuló sobre las religiones, la gnosis, la alquimia y el ocultismo, un patrimonio espiritual incontestable de la humanidad”. Gracias a esa mirada holística la psicología analítica cuenta con una expresión que le otorga, sobre todo en los aspectos simbólicos del psiquismo, una apertura que nutriría a las denominadas escuelas de psicoterapia contemporáneas.

La Alquimia representaba para Jung no el proceso de medieval de convertir el plomo en oro, sino una metáfora del proceso de transformación psicológico y espiritual, buscado por los místicos y sabios desde tiempos inmemoriales. En palabras de Jean-Jacques Antier: “En la edad media, el alquimista normal intentó transformar el plomo en oro, utilizando antiguos textos encriptados con los que se engañó. El verdadero alquimista intentaba transformar su psique, conducirla a la individuación del Sí-mismo y del yo, a la perfección, a la totalidad, fuera de los senderos hábilmente señalados por las religiones institucionales”. Para Jung, la meta del alquimista no era el oro, sino la transformación espiritual.

A pesar de ser Médico Psiquiatra y Psicoanalista, Carl Jung se consideraba “médico de almas”, una aceptación de su función en el momento histórico de la humanidad que le tocó vivir la cual nos permite adentrarnos en las zonas más recónditas y profundas de la psique. Jung también fue de los primeros en destacar la importancia de la Relación Terapéutica como fundamento de la práctica terapéutica: “El encuentro de dos personas es como el contacto de dos sustancias químicas si hay alguna reacción, ambas se transforman”. Destacó la importancia del Encuentro Humano por encima de las teorías y las técnicas, su método era muy diferente al de Freud, consistía en un diálogo profundo, cara a cara con sus consultantes: "Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas otra alma humana".

Todo proceso terapéutico es único, solía expresarlo diciendo que “el zapato que le ajusta a un hombre  le aprieta a otro; no hay receta para la vida que funcione en todos los caso”.  Por ello su método hermenéutico partía más de la intuición, la comprensión de los símbolos y la co-construcción de significados con sus consultantes que la aplicación de métodos pre-establecidos e interpretaciones absolutas y certeras: “No existe idioma que no pueda ser mal interpretado. Cada interpretación es hipotética, ya que es un simple intento de leer un texto desconocido”. Por ello su método es Fenomenológico Hermenéutico: “Aprendan todo cuanto puedan acerca del simbolismo; luego olviden todo cuando estén analizando un sueño”.

Mostró un especial respeto hacia la persona: “Lo peor que le puede ocurrir a cualquiera es que se le comprenda por completo”. Comenta Jean-Jacques Antier: “Pero tanto frente a sí mismo como a  sus enfermos, seguía mostrándose modesto ante lo que denominada “la oscuridad abisal de lo incognoscible”, la psique… se atrevió a reconocer: No tengo ni la menor idea de qué es la psique en sí misma”. A pesar de sus amplios conocimientos era consciencia de que el conocimiento de la psique y el espíritu humano era algo que sobrepasaba la capacidad de la ciencia y la psicología. Todos son únicos: “Ninguna metodología experimental ha logrado nunca alcanzar la esencia del alma humana, ni siquiera a ofrecer una representación suficientemente fiel de sus complejas manifestaciones”.

Jung fue un médico psiquiatra, psicoanalista e investigador con amplia experiencia clínica. Sus experiencias vitales, su amplia formación y experiencia como médico psiquiátrica, sus intercambios con Freud y el Psicoanálisis, su práctica docente, sus investigaciones y viajes, así como sus numerosas consultas, hasta diez al día, le brindaron a lo largo de su vida una bagaje teórico y práctico impresionante, como pocos hombres en la historia de la Psicología y el pensamiento Occidental, hoy en día sus obras aún siguen estudiándose y constituyen un material inagotable.

Luego de su muerte en 1961 los desarrollos de la Psicología Analítica continuaron con la aparición y desarrollos de innumerables discípulos, identificándose tres escuelas principales: 1) La Escuela Clásica de “Zúrich”, 2) La Escuela Evolutiva de “Londres” y 3) La Escuela Arquetipal. En Latinoamérica el enfoque Junguiano ha echado fuertes raíces en Argentina, Brasil, México, Uruguay y Venezuela.

Psicologia Analitica

Nuestra formación integra gran cantidad de elementos útiles para la práctica como el uso de la relación terapéutica y el diálogo; el método fenomenológico – hermenéutico; el análisis y trabajo terapéutico con los arquetipos, mitos y sueños; la integración de recursos de la imaginación, expresión artística, análisis existencial, psicodrama y gestalt.

La Psicología Analítica Junguiana no sólo ha sido aplicada a la Medicina, Psiquiatría, Psicología y Psicoterapia, sino que además se han realizado importantes aportes desde la Sociología, Antropología, Filosofía, Historia, Literatura y Educación. Es posible también aplicar muchos de estos conceptos en el campo del Desarrollo Humano y Consejería Terapéutica.

Esta formación no sólo busca ser útil para la práctica profesional con nuestros consultantes,  sino que nos permitirá aplicar sus fundamentos en nuestras propias vidas:

  • Activar nuestro Inconsciente Personal e Intuición.
  • Comprender el lenguaje simbólico del Inconsciente Colectivo y los Arquetipos.
  • Adquirir los criterios y habilidades básicas para el análisis de sueños, cuentos de hadas, símbolos, mitos e imágenes, con una aplicación terapéutica y personal.
  • Interpretar los sueños desde un punto de vista Junguiano.
  • Acceder a aspectos ocultos de la personalidad: Conocer la Sombra.
  • Empezar a Conocer, Elaborar y Superar diversos complejos psicológicos.
  • Adquirir Herramientas para Integrar diversos aspectos de la personalidad: Polaridades.
  • Promover y Complementar aspectos de la personalidad: Anima/Animus.
  • Promover el desarrollo armónico de la personalidad y el encuentro con la propia identidad profunda (Sí-Mismo) y sentido vital: Proceso de Individuación.
  • Promover el desarrollo de la espiritualidad, religiosidad y trascendencia.
  • Integrar los diversos conceptos de la Psicología Analítica Junguiana en su práctica profesional y vida cotidiana.
Uno no alcanza la iluminación fantaseando con la luz sino haciendo consciente la oscuridad.
Estoy más convencido que nunca que Jung es el hombre del futuro.
Jung vio algo mucho más sugerente en el descubrimiento de Freud: la idea de que todos los antiguos mitos siguen vivos en nuestro interior.

Asociaciones promotoras

Cronograma 2015

  • 53e6742e8300c9c1489b962e_mandalaJung.jpg

    14 y 15 DE MARZO 2015.

    MÓDULO I.Estructura y Dinámica de la Psique. Inconsciente Personal e Inconsciente Colectivo.

  • 53e9b9b1938e1f0a3b474c04_mito01.jpg

    23 Y 24 DE MAYO 2015.

    MÓDULO II.El proceso de Individuación: Persona - Sombre - Anima / Animus - Self Leer más

  • 53e9b9bc0fd18a083b93b21f_buenosAires.jpg

    03-06 DE JUNIO 2015.

    VII Congreso Latino-Americano de Psicología Junguiana. Buenos Aires, Argentina. Más info.